Párrafo 501

501. Jesús es el Hijo único de María. Pero la maternidad espiritual de María se extiende (cf. Jn 19, 26-27; Ap 12, 17) a todos los hombres a los cuales Él vino a salvar: “Dio a luz al Hijo, al que Dios constituyó el Primogénito entre muchos hermanos (Rm 8,29), es decir, de los creyentes, a cuyo nacimiento y educación colabora…

Párrafo 502

502. La mirada de la fe, unida al conjunto de la Revelación, puede descubrir las razones misteriosas por las que Dios, en su designio salvífico, quiso que su Hijo naciera de una virgen. Estas razones se refieren tanto a la persona y a la misión redentora de Cristo como a la aceptación por María de esta…

Párrafo 503

503. La virginidad de María manifiesta la iniciativa absoluta de Dios en la Encarnación. Jesús no tiene como Padre más que a Dios (cf. Lc 2, 48-49). “La naturaleza humana que asumió no le ha alejado jamás de su Padre […]; Uno y el mismo es el Hijo de Dios y del hombre, por naturaleza Hijo del Padre…

Párrafo 504

504. Jesús fue concebido por obra del Espíritu Santo en el seno de la Virgen María porque él es el Nuevo Adán (cf. 1 Co 15, 45) que inaugura la nueva creación: “El primer hombre, salido de la tierra, es terreno; el segundo viene del cielo” (1 Co 15, 47). La humanidad de Cristo, desde su concepción, está llena del Espíritu…

Párrafo 505

505. Jesús, el nuevo Adán, inaugura por su concepción virginal el nuevo nacimiento de los hijos de adopción en el Espíritu Santo por la fe “¿Cómo será eso?” (Lc 1, 34;cf. Jn 3, 9). La participación en la vida divina no nace “de la sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de hombre, sino de Dios” (Jn 1,…

Párrafo 506

506. María es virgen porque su virginidad es el signo de su fe no adulterada por duda alguna (cf. LG 63) y de su entrega total a la voluntad de Dios (cf. 1 Co 7, 34-35). Su fe es la que le hace llegar a ser la madre del Salvador: Beatior est Maria percipiendo fidem Christi quam concipiendo carnem Christi (“Más bienaventurada es María…

Párrafo 507

507. María es a la vez virgen y madre porque ella es la figura y la más perfecta realización de la Iglesia (cf. LG 63): “La Iglesia […] se convierte en Madre por la palabra de Dios acogida con fe, ya que, por la predicación y el bautismo, engendra para una vida nueva e inmortal a los hijos…

Párrafo 508

508. De la descendencia de Eva, Dios eligió a la Virgen María para ser la Madre de su Hijo. Ella, “llena de gracia”, es “el fruto más excelente de la redención” (SC 103); desde el primer instante de su concepción, fue totalmente preservada de la mancha del pecado original y permaneció pura de todo pecado personal a…

Párrafo 509

509. María es verdaderamente “Madre de Dios” porque es la madre del Hijo eterno de Dios hecho hombre, que es Dios mismo.

Párrafo 510

510. María “fue Virgen al concebir a su Hijo, Virgen durante el embarazo, Virgen en el parto, Virgen después del parto, Virgen siempre” (San Agustín, Sermo 186, 1): ella, con todo su ser, es “la esclava del Señor” (Lc 1, 38).