875. “¿Cómo creerán en aquél a quien no han oído? ¿cómo oirán sin que se les predique? y ¿cómo predicarán si no son enviados?” (Rm 10, 14-15). Nadie, ningún individuo ni ninguna comunidad, puede anunciarse a sí mismo el Evangelio. “La fe viene de la predicación” (Rm 10, 17). Nadie se puede dar a sí mismo el mandato ni la misión de anunciar el Evangelio. El enviado del Señor habla y obra no con autoridad propia, sino en virtud de la autoridad de Cristo; no como miembro de la comunidad, sino hablando a ella en nombre de Cristo. Nadie puede conferirse a sí mismo la gracia, ella debe ser dada y ofrecida. Eso supone ministros de la gracia, autorizados y habilitados por parte de Cristo. De Él los obispos y los presbíteros reciben la misión y la facultad (el “poder sagrado”) de actuar in persona Christi Capitis, los diáconos las fuerzas para servir al pueblo de Dios en la “diaconía” de la liturgia, de la palabra y de la caridad, en comunión con el obispo y su presbiterio. Este ministerio, en el cual los enviados de Cristo hacen y dan, por don de Dios, lo que ellos, por sí mismos, no pueden hacer ni dar, la tradición de la Iglesia lo llama “sacramento”. El ministerio de la Iglesia se confiere por medio de un sacramento específico.
Aprofunde seus conhecimentos
567. ¿Qué momentos son los más indicados para la oración?
456. ¿Cuál es la naturaleza de la familia en el plan de Dios?
348. ¿Cuándo admite la Iglesia la separación física de los esposos?
590. ¿Qué pide la Iglesia cuando suplica «Venga a nosotros tu Reino»?
301. ¿De qué modos se expresa la penitencia en la vida cristiana?
406. ¿Cuándo se ejerce la autoridad de manera legítima?
Acesse nossos estudos biblicos:
¿Cuál es el papel de los líderes de la iglesia según Efesios 4:11-12?
¿Qué significa ser un discípulo de Jesús?
¿Qué enseña la Biblia sobre la importancia de la humildad y la modestia?
¿Cuál es la batalla espiritual mencionada en 2 Timoteo 2:3-4, y cómo puede pelearla un cristiano?


