El camino de nuestra oración es Cristo, porque ésta se dirige a Dios nuestro Padre pero llega a Él sólo si, al menos implícitamente, oramos en el Nombre de Jesús. Su humanidad es, pues, la única vía por la que el Espíritu Santo nos enseña a orar a Dios nuestro Padre. Por esto las oraciones litúrgicas concluyen con la fórmula: «Por Jesucristo nuestro Señor».
Veja este tema no Catecismo
Párrafo 2664
2664. No hay otro camino de oración cristiana que Cristo. Sea comunitaria o individual, vocal o interior, nuestra oración no tiene acceso al Padre más que si oramos “en el Nombre” de Jesús. La santa humanidad de Jesús es, pues, el camino por el que el Espíritu Santo nos enseña a orar a Dios nuestro Padre.
Párrafo 2680
2680. La oración está dirigida principalmente al Padre; igualmente se dirige a Jesús, en especial por la invocación de su santo Nombre: “Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de nosotros, pecadores!”
Párrafo 2681
2681. «Nadie puede decir: “Jesús es Señor”, sino por influjo del Espíritu Santo» (1 Co 12, 3). La Iglesia nos invita a invocar al Espíritu Santo como Maestro interior de la oración cristiana.
Acesse nossos estudos biblicos:
¿Qué nos enseña el libro de Oseas sobre el amor inquebrantable de Dios por su pueblo?
¿Qué dice Malaquías 4:1 sobre el castigo de los impíos?
¿Qué revela Oseas 7:14-16 sobre el juicio de Dios contra la hipocresía?
El poder de la comunidad: la unidad del pueblo judío en Ester (Ester 9:1-5)
¿Qué podemos aprender sobre la ira divina y la protección de los justos del libro de Nahum?


