260. El fin último de toda la economía divina es la entrada de las criaturas en la unidad perfecta de la Bienaventurada Trinidad (cf. Jn 17,21-23). Pero desde ahora somos llamados a ser habitados por la Santísima Trinidad: “Si alguno me ama —dice el Señor— guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él” (Jn 14,23).
«Dios mío, Trinidad que adoro, ayúdame a olvidarme enteramente de mí mismo para establecerme en ti, inmóvil y apacible como si mi alma estuviera ya en la eternidad; que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de ti, mi inmutable, sino que cada minuto me lleve más lejos en la profundidad de tu Misterio. Pacifica mi alma. Haz de ella tu cielo, tu morada amada y el lugar de tu reposo. Que yo no te deje jamás solo en ella, sino que yo esté allí enteramente, totalmente despierta en mi fe, en adoración, entregada sin reservas a tu acción creadora» (Beata Isabel de la Trinidad, Oración)
Aprofunde seus conhecimentos
560. ¿Cuál es el camino de nuestra oración?
34. ¿Cuáles son los símbolos de la fe más antiguos?
200. ¿Cómo se perdonan los pecados?
8. ¿Cuáles son las sucesivas etapas de la Revelación de Dios?
87. ¿De qué modo Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre?
240. ¿Cuál es la finalidad de las sagradas imágenes?
557. ¿Cuál es la importancia de la Tradición respecto a la oración?
Acesse nossos estudos biblicos:
¿Cómo nos enseñan los Salmos a ser más sensibles a la presencia de Dios (Salmo 139:1-4)?
Vejez y muerte de David: el final de una vida de altibajos (2 Samuel 23, 24)
La historia de Moisés: ¿Cómo escogió y preparó Dios a Moisés para guiar a su pueblo? (Éxodo 1-4)
A lei de Deus e a justiça: Explorando a relação entre elas (Deuteronômio 16:18-20)


